|Desplegando la cadera de mujer

por Fuensanta García | BAJAR AL CUERPO

 

La manera en que yo llegué a tener noción del centro lumbo sacro fue como muchas otras cosas importantes de mi vida: desde las sensaciones contradictorias entre lo de dentro (lo mío) y lo de fuera (lo de otr@s).

Como tuve mi primera regla sobre los 10 años, a los 11-12 mi cuerpo estaba muy desarrollado. En esa época empecé a oír comentarios del tipo “ya es toda una mujer”, “vaya cuerpo se le ha puesto”, “es de cadera ancha”, “tiene las piernas fuertes”, y la peor de todas: “vaya culo tiene”. También notaba que las miradas hacia mí eran muy distintas.
Yo no entendía muy bien lo que pasaba. La cosa es que todo eso lo oía decir de mí, pero no me lo decían a mí. Y ahí creo que apareció un primer momento de desconexión con mi cuerpo y el atisbo de optar por cosificarlo y alejarme de sentirlo o sentirme en él.

Yo en aquella época lo único que sabía era que mi curiosidad hacia el mundo crecía y crecía. Como que algo tiraba de mi hacia afuera de otra manera. Todo lo que veía en el mundo era interesante y de colores brillantes y muy vivos.
Hoy día puedo imaginar lo que pasaba con mi cuerpo y mi movimiento, pero entonces yo no entendía nada… y entretanto iba recibiendo (o filtrando) mensajes que me llevaron a la conclusión: Fuensi, tu movimiento y las formas de tu cuerpo no son buenos. Este es un terreno peligroso. Y tú, así, eres peligrosa. Conclusión: quietecita estás mejor.
Claro, era una época muy reprimida en la que para ver una peli porno, la gente tenía que ir a Perpignan casi camuflados. Todo lo relacionado con el erotismo, la sensualidad y la sexualidad era asociado a pecado, a peligro, a silencio.

Es fuerte reconocer hoy día como pude capar toda mi vitalidad, la curiosidad, las ganas de descubrir, el deseo … todo ello a favor de ser obediente, de ser buena.

Me asusté porque, mientras por un lado tiraba de mí una fuerte energía que me invitaba a salir al mundo, para vivir y disfrutar, por el otro escuchaba que eso sólo me traería problemas y disgustos. Y lo más loco de todo: saqué la conclusión de que era culpa mía fuese lo que fuese lo que les pasaba a los otros conmigo. Así pues me dije (sin saberlo) : “cadera, culo, tetas, curvas os tengo que esconder”. Para eso tenía que parar su movimiento y su expresión, y bloquear toda aquella energía que se despertaba y borboteaba sin cesar.

Y así siguió mi vida. En una sensación de estar embutida dentro de un corsé. Ese corsé estaba formado por mis locas creencias, miedos, sensaciones contradictorias, emociones reprimidas, impulsos mal aceptados y mal entendidos… Y mi cuerpo se empezó a achicar. Primero mis caderas poderosas, mi hermoso culo, mis atrevidos pechos fueron tapados tras ropa grande, contra más grande y asexuada, mejor (mi padre empezó a ver que de su guardarropa desaparecían camisa, cazadoras, hasta pantalones…). Y luego vino la época de no alimentar y nutrir al cuerpo para que todas esas formas se fueran borrando de él.

Sensualidad, erotismo, curiosidad, ternura, expresividad, ganas de disfrutar y sentir… todo se quedó apretado y mudo dentro de ese corsé; y el mundo se volvió de color gris.

Cuando empecé a moverme con conciencia, descubrí de repente la ola de energía que había detrás de mi centro vital. Poco a poco, me quité la vergüenza y los complejos de encima. Las ganas de descubrir y de sentir se abrieron paso como un tsunami por encima de todas aquellas antiguas ideas.

Hacer presente la energía de mis caderas, me abrió de nuevo a la alegría de hacer las cosas con placer y satisfacción. Se destapó el canal de mi creatividad, se animó mi intuición, me coloqué como mujer en el mundo de un modo sereno y fuerte, también más vulnerable y tierno conmigo y los demás. Me aprendí a desplegar y a mostrarme, aún con mis miedos y prudencias. A mirar y dejarme mirar.

Tuve suerte ya que en todo eso lo aprendí acompañada por profesores y compañer@s que me dieron confianza y la mirada que yo necesitaba. Una mirada que era directa y clara… que me animaba y daba el permiso que de niña no supe leer.

Me encanta el trabajo corporal por esa capacidad de levantar creencias y bloqueos que de otra manera ni se reconocen y, por ende, no llegan a atravesarse.

Con Javier Muro entramos el día 5 de mayo a explorar el Centro Vital, también llamado centro Lumbo Sacro. Nos encantará acompañarte a explorar y hacer presente toda esa bonita energía que tu Centro Vital guarda en ti para ti.



 

 

Centra tu energía
| ciclo de talleres monográficos para tu desarrollo personal 

desde el cuerpo y el movimiento|

¿De qué va la idea?

Lo que nos mueve es hacer un recorrido por los centros a modo de talleres temáticos en los que abordaremos:
 los aspectos teóricos y anatómicos (introducción).
 los aspectos psicoemocionales y funcionales (es decir, cómo contribuye ese centro.

 desbloqueo y sintonización del centro para el proceso de desarrollo personal.

 guía práctica para la revitalización del centro a través del movimiento.

 

Centra tu energía
-Area temática de cada taller (qué y para qué) -

Taller 1- CENTRO BAJO RAIZ 

[YO, ENERGIA, ESPACIO, LIMITES]
Centra tu energía y conecta con tu fuerza y límites.


Taller 2- CENTRO LUMBO SACRO VITAL 

[FLEXIBILIDAD, CREATIVIDAD, PLACER]
Centra tu energía y conecta con tu vitalidad y alegría.

Taller 3- CENTRO MEDIO PLEXO SOLAR

[EMOCION, PODER PERSONAL, ELECCION]
Centra tu energía y conecta con tu poder y emociones.


Taller 4- CENTRO CARDIACO

[SENTIMIENTO, RELACIONES]
Centra tu energía y conecta con tu mirada más incondicional hacia ti y los demás.


Taller 5- CENTRO LARINGEO

[COMUNICACIÓN, EXPRESION, CONTROL ]

Centra tu energía y conecta con tu capacidad de expresión más genuina.


Taller 6- CENTRO FRONTAL

[LA OBSERVACION, ACEPTACION INTEGRACION]
Centra tu energía y conecta con tu intuición y tu observador interior.

 

¿Cómo lo pensamos hacer?

  • Son talleres monográficos independientes, pudiéndose cursar aquel/aquellos módulos que sean de tu interés.
  • Un sábado al mes (8 horas intensivo). A pie del mail encontrarás el calendario.
  • Inversión ( consulta precio especial para exalumn@s de la Formación Sistema Lo Corporal)
    -precio taller suelto: 90 euros
    -pack 6 centros: 450 euros (te ahorras un taller)

¿Para quien?
- Para toda persona curiosa, con ganas de conocerse un poco más tomando conciencia de cómo el vivirse más desde el cuerpo es un buen camino para el propio desarrollo y bienestar personal. 
- Para quienes ya conocen el trabajo de centros de energía y tienen intención de actualizar y/o ampliar sus conocimientos. 
- Para l@s alumn@s y exalumn@s del Estudio que deseen refrescar sus aprendizajes y vivencias en lo relacionado al trabajo con el movimiento y dinamización de los centros energéticos (te estés dedicando a ello o simplemente busques recuperar la vivencia y la experimentación).

 Pide información o reserva tu plaza en los talleres que te interesen, escribiéndonos a: 

hola@javiermuroinstituto.com

 

NOTA:Para realizar estos talleres no se necesita ninguna condición física, habilidades, conocimientos o experiencia previa.

 

Recuerda : son talleres monográficos. Puedes hacer sólo aquellos que te interesen o beneficiarte de la oferta por cursar el ciclo completo

 

c a l e n d a r i o    d e    t a l l e r e s 

   21 de abril

  | Centra tu energía y conecta con tu fuerza y límites 

   05 de mayo
  | Centra tu energía y conecta con tu vitalidad y alegría
   30 de junio
  | Centra tu energía y conecta con tu poder y emociones.
    29 de septiembre
  | 
Centra tu energía y conecta con tu mirada más incondicional hacia ti y los demás
   27 de octubre
  | 
Centra tu energía y conecta con tu capacidad de expresión más genuina

   24 de noviembre
  | 
Centra tu energía y conecta con tu intuición y tu observador interior

 
 
 
 
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